Friday, December 2, 2011

Camino del precipicio



Marino Vinicio Castillo, presidente de la Comisión de Etica / Carmen Suárez /acento.com.do


¿Cómo nos percibimos en corrupción? 
Hay que hacer algo…serio
Estos índices que se dan a conocer, y en los que sacamos la última posición, como el Índice Global de Competitividad, son solo la alerta para que cambiemos,  para que apliquemos políticas serias contra la corrupción
De 178 países en donde se midió el índice de percepción de la corrupción, la República Dominicana se encuentra en la posición número 7 entre los peores, conjuntamente con Venezuela y Haití, por debajo de 171 naciones. Estamos en la lista de los países que tienen corrupción definida como “rampante”.

Por supuesto, para las autoridades dominicanas esto es uno más de los ranking que se elaboran en los cuales quedamos en las posiciones más preocupantes. Cuando se dio apertura, el año pasado, a la Iniciativa Participativa Anticorrupción (IPAC), el doctor Leonel Fernández dijo que en el país no existía un sistema estructurado para la corrupción, sino que había casos individuales a los que había que hacerle frente.

Cada año Transparencia Internacional publica un informe mundial de percepción de la Corrupción. Se sustenta en estudios de opinión pública y registra indicadores verificables, que incluyen la fortaleza o debilidad de las instituciones del Estado responsables de perseguir la corrupción así como los índices de transparencia en las instancias gubernamentales.

Otra vez hemos caído entre los países con índices de mayor corrupción. Pese a los esfuerzos del gobierno con organismos internacionales. La forma en que se burlan los procedimientos implica mucha laxitud o flexibilidad en las instancias públicas. El tema de la persecución judicial de la corrupción es político. Lamentablemente, y no debía serlo. Los colores políticos de los funcionarios no deben servir de protección a nadie que utilice los recursos públicos.

Lo que ha dicho Transparencia Internacional, y su capítulo dominicano que es Participación Ciudadana, es que el país está entre los más corruptos, al registrar 2.6 de una escala de 0 a 10, en la cual cero indica la peor corrupción (“rampante”) y 10 corresponde a la menos grave.

En una lista de 178 países, en los que se midió la percepción que tienen sus ciudadanos y ciudadanas sobre la corrupción en el Gobierno, República Dominicana aparece entre los peores, que implica ser uno de los países más corrupto del mundo, que suelen ser precisamente los más pobres o con más débiles instituciones, lo cual confirma el efecto pernicioso que tiene la corrupción sobre las posibilidades de superar la pobreza.

Según el informe, las mejores puntuaciones de transparencia y menor corrupción en el mundo las registran Nueva Zelandia (en Oceanía), y Finlandia y Dinamarca (en Europa). Mientras que Somalia (África) y Corea del Norte (Asia) obtuvieron las peores puntuaciones mundiales.

En las Américas, el país con mejor puntuación es Canadá seguido de Bahamas, Barbados y Chile. En América, el país con la escala más baja en transparencia y más alta en corrupción es Haití con un 1.8, seguido de Venezuela con 1.9. La República Dominicana ocupa el lugar número 7, con 2.6.

No resulta nada honroso quedar al lado de países que tienen muy débil institucionalidad, como Haití o Venezuela. La República Dominicana cambió su constitución política el año pasado, estableció nuevas normas de transparencia, el gobierno ha dado inicio a programas de transparencia que debían dar sus frutos.

Existe un Ministerio Público con poderes para perseguir y sancionar la corrupción. Existe un Departamento de Persecución de la Corrupción Administrativa, existe una Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción, existe una Cámara de Cuentas, existe una Contraloría General de la República, existen las Comisiones de Ética en muchas de las instituciones públicas, existe un programa de trabajo de búsqueda de la transparencia, consensuado con el IPAC, existe la Ley de Acceso a la Información Pública, existe la Ley de Compras y Contrataciones de obras del Estado, existe la Ley de Declaración Jurada de Bienes, existen instituciones destinadas a la supervisión del Estado, de la Justicia, del Congreso…. Y nada de eso funciona.

Es una pena. Y en el Estado pareciera no haber nadie preocupado para que las cosas funcionen. Todo el mundo está en elecciones, en campaña electoral, en promoción de ideas futuras de transparencia. El mismo candidato Danilo Medina habló de un látigo contra la corrupción.

Estos índices que se dan a conocer, y en los que sacamos la última posición, como el Indice Global de Competitividad, son sólo la alerta para que cambiemos, para que apliquemos políticas serias contra la corrupción. De lo contrario, siendo una nación con instituciones débiles, vamos en camino del precipicio. Y eso sería lo peor.
Editorial Acento.com.do
http://www.acento.com.do/index.php/news/9740/56/Como-nos-percibimos-en-corrupcion-Hay-que-hacer-algo-serio.html

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