El papa Benedicto XVI definió hoy la violencia como "un instrumento del anticristo", totalmente contrario al Reino de Dios y que la humanidad no necesita, es más, que la deshumaniza.
Durante el habitual rezo del Ángelus dominical desde su balcón en la plaza de San Pedro del Vaticano, el pontífice recordó el episodio recogido en la Biblia sobre la expulsión de los mercaderes del templo de Jerusalén por parte de Jesús, lo que, dijo, no se presta a posibles interpretaciones como un acto de violencia.
